jueves, 8 de noviembre de 2018

Ecologistas en Acción denuncia el “preocupante estado medioambiental” del río Mijares


ALTO MIJARES | La sección comarcal de Gúdar-Javalambre ha remitido un escrito a las autoridades aragonesas para que tome medidas sobre la situación del río en Olba | Denuncian casos de daños intestinales y en la piel de personas después de bañarse en las aguas del río durante este pasado mes de agosto
La asociación de Ecologistas en Acción de la comarca Gúdar-Javalambre ha presentado este miércoles por registro oficial un escrito dirigido a las autoridades aragonesas del Instituto Aragónés de Agua y al Departamento de Sostenibilidad en el que bajo el lema ‘El Mijares no se toca’ denuncian preocupante estado ambiental y de salud pública de las aguas del Rio Mijares a su paso por la localidad turolense de Olba.

Teniendo en cuenta la especial protección que goza el ámbito territorial del río Mijares en su paso por los municipios de Sarrión, Albentosa y Olba a través de diferentes legislaciones, la agrupación ecologista explica que el pasado 22 de agosto se tomaron muestras de las aguas en diferentes puntos del río a su paso por el valle de Olba y que los resultados de las analíticas muestran unos niveles preocupantes de contaminantes según el estudio realizado por un laboratorio homologado.
En este sentido, se ha tenido información sobre casos de daños intestinales y en la piel de personas después de bañarse en las aguas del río durante este pasado mes de agosto, cuando se daba mucha afluencia turística en Olba y sus barrios, que obligaron a las personas afectadas a acudir a urgencias.
A partir de la drástica merma del caudal de aguas de río en la primavera del 2018 debida a la reapertura del canal hidroeléctrico de la empresa Iberdrola, que va desde el barrio de Los Pertegaces (Olba) hasta la Central de Los Cantos (Castellón), ha empeorado considerablemente la situación ambiental y la calidad de las aguas del río.
“Desde hace dos años nuestra asociación viene advirtiendo y denunciando por escrito este crónico declive de la calidad ambiental del río ante las autoridades ambientales aragonesas y ante la Confederación Hidrográfica del Júcar reclamando las medidas oportunas para su recuperación tal y como estipula la legislación”
“Se constata a simple vista la merma radical de la vida acuática (con la ausencia de peces y anfibios, con la imposibilidad de que las larvas puedan desarrollarse), y esta alarmante situación se viene confirmando en los resultados de diversos estudios realizados y en los controles y registros periódicos realizados. La pesca recreativa prácticamente ha desaparecido ante la inexistencia de fauna acuática y la ruptura de las cadenas tróficas alimenticias”
“Se percibe el mal estado ambiental del río en relación a la presencia de peces, larvas y nutrientes, y la tendencia de pérdida de biodiversidad y vida que padece el ecosistema fluvial del río. Se ha realizado recientemente un estudio por parte del Centro Ibérico de Restauración Fluvial para la Comarca Gúdar- Javalambre, cuyas conclusiones se han presentado públicamente el miércoles 7 de noviembre en Mora de Rubielos, en ellas se realiza un diagnóstico detallado de la situación fluvial, geológica y sedimentaria del tramo alto río y sus riberas, y también se hacen recomendaciones muy claras y contundentes necesarias para la conservación, la recuperación, la rehabilitación y la mejora del estado ambiental y fluvial del río.
Las causas ensambladas del mal estado de calidad ambiental, orgánica, química y fluvial de las aguas del Mijares y el declive de la biodiversidad acuática, que a su vez es indicador del estado y la calidad de las aguas, no son difíciles de identificar. Según la legislación europea y sus directivas ambientales y de aguas, traspuestas a la legislación de los estados, son ilegales las actuaciones que causen la pérdida y destrucción de los valores ambientales, como es la ocasionada por la enorme reducción de su caudal natural causada por el desvío de las aguas por el canal de Iberdrola para turbinarlas en centrales hidroeléctricas que deja al río sin un caudal ecológico mínimo que permita la renovación de los metabolismos biogenerativos del mismo.
Además de la gran reducción del caudal natural del Mijares a su paso por el valle de Olba, existen otras diversas fuentes de vertidos contaminantes cuya concentración y daños sinérgicos aumentan con la gran merma del caudal natural del río generada por la apertura del canal de Iberdrola. También los vertidos sin control ni depuración incrementan los peligros y las lesiones sobre los ecosistemas del río y la salud humana. A los vertidos sin depurar o con escasa depuración de los asentamientos urbanos de Olba y sus barrios repartidos por todo el valle, se suma la muy deficiente o inexistente depuración de los municipios de la comarca situados aguas arriba: Manzanera, Mora, Albentosa….
El río también sufre de posibles vertidos contaminantes legales e ilegales de muy diverso origen: de residuos industriales de secaderos de jamones; los lodos y purines que se esparcen en suelos y campos agrícolas, que mediante escorrenterías acaban llegando a los cauces fluviales de superficie, a los barrancos y al mismo río Mijares, y a su vez se filtran llegando a los acuíferos; los lodos procedentes de la apertura de las compuertas de la Presa de Los Toranes; los lodos y detritos industriales de una fábrica de fertilizantes situada aguas arriba y de una piscifactoría de esturiones …
Por todas estas razones solicitamos a las instituciones y autoridades aragonesas que con la máxima brevedad adopten las siguientes medidas:
1. Que se lleven a cabo continuados estudios exhaustivos de carácter fluvial, sedimentario, biológico, químico, y ecológico sobre la fauna acuática y terrestre en el río y sus riberas, que se establezcan y hagan público estos diagnósticos con seguimiento periódico y durante todas las épocas del año sobre el estado ecosistémico y biológico del río Mijares.
2. Que no se renueve la concesión de explotación de la presa de Los Toranes, y se realice su demolición bajo las exigencias técnicas y los controles públicos previstos por la legislación. Las autoridades públicas han de velar por la conservación y la recuperación ambiental del río, tal y como establecen las directivas ambientales y de aguas y la legislación estatal y autonómica, aligerando con ello la fuerte presión reguladora y la sobreexplotación hidroeléctrica que padece el río aguas abajo, que dañan sus ecosistemas y metabolismos fluviales, sedimentarios y ecológicos.
3. Que se inspeccionen todas las depuradoras, las balsas de residuos, las actividades industriales y otras posibles fuentes de vertidos que deterioran el territorio y el capital natural de la comarca Gudar-Javalambre, para asegurar el cumplimiento de las normativas legales.
4. Que las instituciones aragonesas y sus representantes técnicos y políticos intervengan y se personen ante la Confederación Hidrográfica del Júcar para exigir y asegurar un volumen mínimo de 3.500 litros por segundo del caudal de aguas, para que realmente pueda ser un caudal ecológico mínimo que permita el mantenimiento de los procesos biogenerativos y la recuperación de la salud del río Mijares a su paso por el municipio de Olba.
5. Que se creen partidas económicas en los presupuestos de Aragón para el año 2019 con la finalidad de construcción de depuradoras para cada barrio del municipio de Olba (actualmente solo está prevista la inversión en una pequeña depuradora para un solo barrio del municipio), y que también prevean inversiones presupuestarias en otros municipios de la comarca que carecen de una depuración suficiente de vertidos urbanos.
6. Que se cree una partida específica en el presupuesto económico del Gobierno de Aragón para construir un puente de acceso al Barrio de Los Ramones de Olba, con el fin de impedir que a causa de las lluvias vuelvan a quedarse aislados los residentes de dicho barrio, como ha ocurrido recientemente con más de 30 personas ante la crecida del río. Es muy urgente la eliminación de la obstrucción que ejerce el actual vado sobre el cauce del río, que además de dañar gravemente su biodiversidad y los flujos de aguas y de sedimentos, no resuelve la accesibilidad humana al barrio.
7. Que se prohiban los vertido de lodos y desperdicios alimentarios procedentes de la Comunidad Valenciana en el territorio aragonés que se encuentre a menos de 5 kilómetros del río Mijares.
8. Que el Gobierno de Aragón se persone en el expediente de extinción de la concesión de la presa de Los Toranes establecido por la Confederación Hidrográfica del Júcar, que actualmente se encuentra en periodo de información pública, con la finalidad de convertir todo el curso turolense del río Mijares en una “reserva fluvial” y permitir con ello la conservación de este valioso y único capital natural que es la fuente principal de riqueza del valle y la comarca, en una zona deprimida económicamente y que padece un crónico éxodo rural.


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